LAS PARADOJAS
DE LA REPRESENTACIÓN
Néstor
García
Néstor García propone una reflexión en torno a las convenciones de
exhición, el papel de la reproductividad y la incidencia de lo performático en
la estructuración de la narrativa pictórica. Su interés se orienta hacia una
“taxonomía de procesos”, por medio de varias series que funcionan como
inventarios y tipologías.
Félix
Suazo, Caracas, 2017.
En el mundo actual ya no es posible
confiar a las imágenes el papel que jugó en tiempos pretéritos cuando, por
ejemplo, nuestros antepasados conjuraban una cacería a través de su representación
sobre las paredes de las cavernas, o cuando las personas en su ataque de ira
rompían una fotografía o recortaban de éstas la silueta de la persona no
deseada. Es decir, que toda la posibilidad canalizadora que en términos
rituales, mágicos y emocionales posibilitaba la imagen en su corporeidad, se ha
ido evaporando como el agua bajo el sol. Hoy como lo dice el mismo Fontcuberta,
su escenario natural son los teléfonos móviles, las portátiles, tablets, Ipad o
Pc; su materialidad ha sido relegada al espacio público del mercado publicitario
o al mercado del arte en el mejor de los casos. Desde este horizonte
especulativo, el artista venezolano Néstor García nos propone el proyecto “Las
paradojas de la representación”, como resultado de una reflexión en torno a
cierta performatividad de la imagen dada por su materialidad, lo que nos
permite actuar mecánica y manualmente sobre ella; el resultado es un acto de devolución
de éstas al mundo fáctico mediada por procesos analógicos paradójicos, por
cuanto se transporta al plano de la pintura una serie de semejanzas (Gilles
Deleuze)[ii]
que han sido adulteradas previamente, como un acto mediante el cual se
restituye cierta analogicidad a algo que
de por sí ha circula cotidianamente en una dimensión virtual, pero además, como
una reactualización de tradiciones ancestrales como la dominación de la
realidad a través de sus apariencias.
Jacob Karpio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario